1823. A pesar de estar declarada la Independencia y proclamada la República, los realistas, fieles a la Corona, resistían desde San Juan de Ulúa. Durante 26 meses la ciudad amurallada es atacada. Por haber resistido valientemente, el Puerto se gana el primer título de "heroico".
1838. El enemigo volvió del mar, con el príncipe de Francia. El conflicto había iniciado desde seis meses antes con la reclamación de un repostero por el robo de sus pasteles. Se ofreció el pago de los daños, pero el 27 de noviembre seis buques bombardearon San Juan de Ulúa. El gobierno mexicano declara la guerra, los ataques duran tres meses. Por haber resistido con dignidad y valentía, la ciudad obtiene su segundo título de "heroica".
1847. El puerto recibe una nueva embestida, esta vez de la escuadra norteamericana. La ofensiva fue soportada por la población. Aunque la superioridad bélica del invasor terminó por imponerse sobre la maltrecha guarnición que defendía la ciudad, ésta obtuvo su tercer título de "heroica".
1914. Durante la revolución, el Puerto sufre otra invasión norteamericana. Grupos de civiles voluntarios y cadetes de la escuela naval militar defendieron con valentía la integridad de nuestra nación. Este enfrentamiento, le valió al Puerto su cuarto título de "heroico".
A la llegada de los españoles, el territorio habitado por el pueblo totonaca estaba bajo el dominio de los belicosos mexicas. Los totonacas lo llamaban Xicalango: ‘Lugar de navegación de piraguas o jícaras’; los mexicas lo cambiaron por Tlapamictlan que significa ‘Tierra Partida’ por la desembocadura del río; nombre traducido al español, que a la fecha conserva ‘Boca del Río’, debido a su configuración geográfica.
Boca del Río fue refugio y cuartel del conquistador en 1568, cuando es perseguido por Pánfilo de Narvaez por considerarlo rebelde a la Corona Española.
En la actualidad es principalmente un sitio turístico. La zona conurbada de Veracruz-Boca del Río ofrece una novedosa y dinámica faceta que contrasta con el Veracruz tradicional, ya que posee una infraestructura de primer nivel con hoteles, restaurantes y centros nocturnos; modernas plazas comerciales, e incluso un Centro de Convenciones.
