Otatitlán, pequeño poblado situado en un bello rincón de la Cuenca del Papaloapan, cobra vida cada año cuando celebra a su Santo Patrono "El Cristo Negro", con una gran fiesta que combina lo religioso con lo popular.
Para la cultura prehispánica, el negro tenía un profundo contenido mágico, relacionado con la oscuridad y lo desconocido, era el color distintivo de Tezcaltlipoca. La fiesta en el santuario del cristo negro de otatitlan, rodeada de mitos sobre su aparición, se celebra el 3 de mayo. Los rezos y visitas inician el 29 de abril, pero se mantiene un flujo constante de devotos en el año.
