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Hotel Pluviosilla
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Orizaba es una ciudad antigua y señorial ubicada en un punto estratégico de la sierra central veracruzana, en el corazón mismo de las Altas Montañas y sobre la ruta de acceso más directa que comunica la costa veracruzana con el valle de México. Se encuentra localizada en un fértil valle a 1,235 metros de altura sobre el nivel del mar.
La ciudad de Orizaba fue en sus inicios un asentamiento tolteca llamado Ahauializapan, que en lengua náhuatl significa “En las aguas alegres”. El ser dominada por los mexicas en el año de 1450 y estar ubicada sobre el camino real de la costa al altiplano, propició su transformación en una importante villa española, pues el clima templado del lugar atrajo a los españoles que se escabullían del tremendo calor de las tierras bajas. En 1540 comenzó la producción de azúcar gracias a la mirada visionaria del primer virrey de la Nueva España, don Antonio de Mendoza, quien advirtió que la riqueza hidrológica de la región posibilitaba la industria azucarera.
Para 1774 se le concede el título de Villa de Orizaba, y en 1830 es reconocida como ciudad. En 1878 se estableció que los poderes del estado residieran allí por un tiempo, pero posteriormente, en 1885 fueron trasladados a la ciudad de Xalapa.
Orizaba es una región amurallada entre las altas montañas, que reúne las virtudes del volcán Pico de Orizaba, el más alto de México, con 5,747 metros de altura sobre el nivel del mar, y por otro lado la mágica y misteriosa Sierra de Zongolica, un paraíso para los amantes del mundo subterráneo, ya que aquí se encuentra la red más grande de sótanos y cavernas de todo el mundo.
Su accidentada geografía, una de las más complicadas de todo el estado de Veracruz, nos sitúa en una comarca notable, con poblaciones que poseen un gran patrimonio histórico y extraordinarios escenarios naturales.
Una faceta también importante de Orizaba y su región es su propia historia y la de las poblaciones cercanas que desde hace mucho tiempo formaron un corredor comercial e industrial en la zona: Río Blanco, Nogales y Ciudad Mendoza.
La Vertiente Oriental del volcán Pico de Orizaba se caracteriza por poseer una rica variedad de bosques, cañadas y profundas barrancas siempre cargadas de extrema humedad, donde aún se conserva uno de los ecosistemas de mayor biodiversidad en México, el Bosque de Niebla o Bosque Mesófilo de Montaña, el cual se encuentra sobre una línea paralela de la Sierra Madre Oriental, que abarca de los 900 a los 1700 metros de altura sobre el nivel del mar.
Son poblaciones precursoras del primer movimiento obrero en el país y destacan por su herencia arquitectónica, sin duda una de las más ricas en el estado por la conservación de sus monumentos, como el Exconvento de San Felipe Neri que resguarda una gran colección de obras de arte, entre ellas la segunda colección más grande de pinturas de Diego Rivera en el país. Otro monumento único en su tipo es el Palacio de Hierro, traído a Orizaba desde Bélgica a finales del siglo XIX.
Entre la región de Córdoba y Orizaba existe una barranca que corre transversalmente dividiendo dos provincias geográficas: el área subtropical y la de clima templado frío. Desde aquí, en la Barranca de Metlac, ubicada en el corazón de Fortín de las Flores, comenzamos la ruta hacia el norte, surcando las faldas del volcán en dirección a la antigua población de Chocamán, dividida de Coscomatepec por la barranca que forma la vertiente del río Atoyac que corre encañonado desde lo alto de estas montañas en dirección a Córdoba. Al cruzar esta barranca llegamos a la legendaria población de Coscomatepec, uno de los puntos de acceso más importantes hacia la cumbre del Pico de Orizaba, rodeada de extraordinarios paisajes.
Continuando nuestro trayecto, por la vertiente nororiental, en dirección a Xalapa, aparece la espléndida barranca del río Jamapa y su afluente helada y cristalina, proveniente del glaciar siempre presente en la cara norte del volcán.
Los alrededores de Orizaba existen numerosos escenarios que pertenecen a pequeños municipios cercanos entre sí y con un patrimonio ecológico digno de proteger y dar a conocer, tal es el caso del Manantial de Matzinga, la Cascada del Elefante, la Poza de las Sirenas, la Cascada de Santa Ana Atzacan, la Laguna de Nogales, la Poza de las Sirenas, entre otros muchos corredores naturales que podemos encontrar en las faldas del Pico de Orizaba como el río La Carbonera y las Cumbres de Maltrata.
Bajando el volcán aparece el Parque Nacional “Cañón del Río Blanco”, que inicia en la parte alta de las Cumbres de Acultzingo y termina en la Barranca de Metlac, con una variedad altitudinal que va desde los 2,600 a los 900 metros de altura sobre el nivel del mar, y la tercera área, sujeta a protección forestal, es la Cuenca Superior del río Blanco que abarca los cerros de Sierra de Agua, Tecamaluca, Ojo Zarco, Necoxtla, Huiloapan, San Cristóbal, El Xochio, Encinal y Nogales.
Su nombre proviene del náhuatl y significa “Lugar de lodo blanco”. En el siglo XVI se llamaba Zoquitlán, nombre que corresponde a una pequeña comunidad y que fue su primer asentamiento.
Población también conocida como San Juan del Río, se constituyó como municipio desde 1831 y en 1932 cambia su nombre al de Rafael Delgado, en honor al notable escritor cordobés.
Ubicado al pie de la Sierra de Zongolica, en las inmediaciones de Orizaba, el municipio cuenta con un excelente clima y tierras de gran fertilidad, ya que aquí, a una altura de 1,160 metros de altura se encuentran valiosos manantiales que alimentan el caudal del río Blanco, como el Manantial de Matzinga y la Poza de las Sirenas.
El camino que conduce por espacio de 8 kilómetros desde Rafael Delgado hacia la población de Magdalena, localizada en uno de lo perímetros de la Sierra de Zongolica, contiene las mejores panorámicas que uno pueda encontrar en el Valle de Orizaba, la ciudad y el volcán, y por otro lado se aprecia también el Valle de Capoluca y Tuxpanguillo.
La pequeña población conocida como La Perla, ubicada a 1,620 metros de altura sobre el nivel del mar, representa una de las puertas de entrada a la cima del Pico de Orizaba. El camino que conduce hacia la montaña es de fácil acceso y está pavimentado hasta la comunidad de Xometla, en donde continúa por terracería hasta entroncar con otra ruta de acceso proveniente de Coscomatepec. Esta ruta al volcán, la cual resulta ser la más accesible desde Orizaba, descubre varios miradores, uno de ellos nos muestra de cerca el Cerro del Tepoztécatl, el más alto de la zona, y hacia la barranca una lejana cascada de gran altura. Esta ruta de acceso a la cumbre no tiene albergue, así que para subir se suele acampar en un paraje conocido como Torrecilla Roja, adonde se llega después de tres horas de caminata
La pequeña y mística población de Ixhuatlancillo se encuentra al pie de uno de los cerros más imponentes del Valle de Orizaba, el Tepoztécatl, el cual forma una división geográfica entre la ciudad de Orizaba y la provincia de La Perla, en las faldas del Pico de Orizaba. En esta inmensa montaña existen cuevas, cascadas de gran altura y caminos que conducen a lo más alto de este cerro, el cual alcanza una altura de 3,200 metros. A pesar de la cercanía con Orizaba, Ixhuatlancillo parece haberse detenido en el tiempo, ya que su población, originaria de antiguas migraciones tlaxcaltecas, conserva aún sus antiguas tradiciones, idioma y vestimenta.
La iglesia fue construida por los franciscanos en el siglo XVIII y contiene un rico acervo de piezas de la época, todas de talla indígena.
Se localiza en una cañada de Cerro Azul, formando una caída de más de 200 metros. Se puede llegar a la base del cerro a pie desde Ixhuatlancillo, por un exuberante camino que se transita por tres horas hasta este bello lugar.
Se localiza al noreste del Valle de Orizaba, por la carretera que conduce hacia La Perla.
Entre sus atractivos naturales más importantes se encuentran:
Rodeada de inmensas murallas naturales, la antigua y legendaria población de Tenango del Río Blanco se encuentra ubicada sobre la carretera federal que une Orizaba con Nogales y Mendoza. El pasado histórico que dignificó esta ciudad se conserva aún en el casco de la antigua fábrica textil de Río Blanco, donde se produjo el primer levantamiento obrero en México, comandado por Camerino Z. Mendoza y Gabriel Gavira.
Fundada en 1892, en su época fue la más grande del país; es de arquitectura neoclásica, tanto en fachada, torre y edificios interiores tapizados con maderas finas. En este lugar se dio la primera expresión del movimiento social obrero del país en 1907, movimiento precursor de la Revolución Mexicana.
Localizada a sólo 10 minutos de Orizaba, en dirección a Río Blanco, es de fácil acceso y representa una de las primeras zonas de escalada desarrolladas en el estado, armada con plaquetas cuenta con 24 rutas que van desde 5.8 hasta 5.3 grados de dificultad.
Conocida antiguamente como Oztoticpac, que significa “asentado en una cueva”, o como Oztotiquipaque: “zorros de la cumbre”, Nogales se encontraba poblada desde antes de 1450 y posteriormente fue sometida por el imperio de Moctezuma Ilhuicamina. En la época de la
Conquista, por el año de 1524, Hernán Cortés llega en su viaje rumbo a Honduras para celebrar aquí el casamiento de doña Marina o “Malintzin” con don Juan de Jaramillo, convirtiendo a Nogales en cuna del mestizaje (hoy Huiloapan). En 1721 es convertida en una “república de indios”, abarcando los barrios de Huiloapan, Tenango, la Hacienda de Tecamalucan, El Encinar y los ranchos de Ojo Zarco y Santiago.
Nogales fue paso obligado de reyes, emperadores y guerrilleros, puesto que era la ruta trazada de las costas del Golfo a la gran Tenochtitlán.
El primer ingenio que se construyó en este país fue en esta localidad, su nombre era Mirafuentes y data del siglo XVI.
En 1833 se inaugura la fábrica “San Lorenzo”, su dueño, el señor Tomás Braniff, es el encargado de echar a andar la textilera, y fue aquí donde un 7 de enero de 1907, son acribillados los primeros mártires del movimiento de Río Blanco; considerados los precursores de la Revolución Mexicana.
